Antonia en: "La relojería"


8:oo de la mañana - Calle Libertad al 400 - Relojería "Cardinal"

Estoy sentada en el umbral del negocio esperando que Gregorio llegue para abrir la relojería. La gente pasa. Casi me pisan. No se dan cuenta que estoy. Saco el celular, miro el mensaje que me dejo el escultor, lo guardo. Miro la hora en mi reloj de pulsera. A lo lejos veo venir a Gregorio. Me paro. Se acerca. Me saluda y me dice "Hoy llegan los relojes digitales de 47 street, no te olvides de chequear bien el remito". Lo miro y asiento con la cabeza.


Trabajo en esta relojería desde las 8 de la mañana a las 6 de la tarde de lunes a viernes. Vendo relojes digitales, water resistant y de arena (entre otros). Tengo descuentos y aprovecho para regalar relojes en cumpleaños y navidad. La mayoría de mis amigos y familiares tienen algún reloj de este negocio (casi todos los guardan en la mesita de luz - prefieren usar los celulares para mirar la hora).


Entro al negocio. Enciendo las luces. Voy a una pequeña cocina y pongo agua en la pava. - Gregorio ¿quiere tomar algo? - Un café, piba, bien cargado...


Miro la hora. 8:15 hs... A veces me pregunto porque en un lugar donde hay tantos relojes el tiempo pasa tan lento. Algunas respuestas: la mayoría en exhibición está sin pila, otros marcan la hora de China o Australia, a otros hay que darles cuerda y otros necesitan que los des vueltas muchas veces para funcionar... Si... Pensé la misma acción cuando le dije a Sebastián "Esto no va más, me voy, chau"

1 Response to "Antonia en: "La relojería""

  1. Conde de LautreMont says:
    9/4/10 21:21

    me gustó este.
    :)

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