Laura en: "Revolution"

Estoy en una fila haciendo uno de esos trámites burocráticos interminables. Por suerte un Empleado me recrea el paisaje. Cuando sea mi turno me voy a hacer la simpática, a ver qué pasa. Llega mi turno. Sonrisita va, sonrisita viene, el Empleado me da la planilla para completar y me pide el teléfono para invitarme a tomar algo ese mismo día. Me acuerdo de la cancioncita de Leo Dan.


Antes, termino el trámite”, le digo. Miro la planilla y entre los miles de ítems a completar hay uno que dice “Estado Civil” y cuatro casilleros: "Soltera, Casada, Divorciada, Viuda". Me paralizo. El Empleado-Salida-Para-La-Noche, intentando hacerse el gracioso, me dice: “¿lo tenes que pensar mucho?”. Levanto la vista y lo fulmino con la mirada. Pienso: “Sabes qué, enfermo mental, sí, lo tengo que pensar. No quiero poner divorciada. ¿Algún problema?”. Es que no le puedo explicar al idiota éste el por qué de las decisiones que tome en mi vida; ni que mi ex marido fue mi primer novio, ni que nos vinimos juntos a Buenos Aires cuando éramos unas criaturas, ni por qué nos divorciamos. Cuando le decís a un hombre que estas divorciada con treinta años automáticamente te ve como un alimento en estado de putrefacción.


Dicho y hecho. Me hizo la miradita lastimosa ni bien marqué el casillero. Sabes qué, tarado, no te voy a dar nada mi teléfono. Estoy divorciada y me la banco. Pudrite vos.

(... y a todo volúmen...)


[ Foto: Norma Rae, de Martin Ritt ]

2 Response to "Laura en: "Revolution""

  1. Santi Says:
    5/4/10 21:11

    Mmmmm, cuantas cosas pensó el empleado con tu cabeza! sorprendente...

  2. Oxitocina says:
    14/4/10 11:10

    Santi, tendrías que haber visto la cara del empleado cuando marqué divorciada. Me sacó una radiografía, me scaneó, como esperando que algún pedazo putrefacto se cayera de mi fisonomía...
    Para rematarla me preguntó la edad... ¡NO!, ¿no te enseñaron que a las mujeres no se le pregunta la edad?.
    Doble falta...

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