Consuelo en :"Quién no se ha enamorado al pié de una barra?"

"El mismo amor, la misma lluvia"
Dir: Juan José Campanella
1999


1,85 mts, sobretodo azul marino, maletín y zapatos de vestir negros.
Él viene derecho por Vicente López yo camino por Callao, al verlo sin ningún pensamiento previo doblo por Vicente López, sentía que flotaba detrás de él como cuando los dibujitos animados van en puntitas de pie detrás de algún aroma. Mitad de cuadra me doy cuenta que yo no iba para ese lado, pero sigo caminando hasta la esquina. Autos, autos y más autos cruzan esa intersección de calles, nosotros uno parado al lado del otro. Miro para los dos lados, me saco los auriculares (siempre camino con música) y con mi mejor cara de Upss, caminaba y me perdí le pregunto: "Disculpame, tenés idea qué calle es esta?", me mira como reubicándose en el tiempo y en el espacio y me responde: "Si, si Ayacucho. Vicente López y Ayacucho". Yo me hago olimpicamente la boluda y pongo cara de sigo sin saber donde estoy (pero desde hace una cuadra atrás tengo claro donde quiero ir o al menos con quien). Pregunta va, pregunta viene. Yo le digo que paseaba un poco, que soy despistada y me pierdo con facilidad (mmm una mentira tras otra), él se ríe y la cuadra siguiente la caminamos juntos. En la siguiente esquina, me dice "Ya que estabas paseando si tenés ganas te invito a tomar algo", Bingo! pensé para mis adentros, bien para mis adentros y lanzo un "Mmmh, dale".



De repente estoy sentada en la barra de un bar tomando cerveza con un morocho que está ¡TRE-MEN-DO!, mi teléfono celular empieza a vibrar vibra, vibra, vibra; yo no quiero atender, en este momento nada de lo que pase más allá de esta barra me importa. Mi teléfono sigue y sigue vibrando... Digo un "Hola" (con tono de quién mierda está molestándome?) y con voz poco amistosa mi jefe me ladra un "A qué hora pensás venir a trabajar?" y justo ahí, cual cenicienta a las doce menos un minuto, tuve que salir corriendo (previa explicación veloz y poco clara).
Sin intercambios de teléfonos, ni mails, ni direcciones, ni apellidos, desde la puerta me dí vuelta y guiñándole un ojo le dije "Nos vemos dentro de una semana en la misma barra".

3 Response to "Consuelo en :"Quién no se ha enamorado al pié de una barra?""

  1. Anónimo Says:
    9/6/10 10:55

    Claro, y con esto (si es que esto te faltaba después de todo lo que te he leido) te consagras como mi ídola absoluta! ..en los cinco segundos más inesperados de cualquier día, sin pensarlo en profundidad, con lo que se siente en la piel nomás (poco o mucho, no es importante acá!) decidis seguir ese impulso bello.. "dónde estoy.. ahh.. sii.. sii.. tomar algo? bueno, dale" jajaaaa ..repito: qué grande! Besos mil..! -- Cardito.

  2. Atenea says:
    9/6/10 21:16

    Genial Consuelo!!! me falta aún para aprender a seguir los impulsos así pero esta entrada me anima a seguirlos. En una semana nos cuentas si vuelves a verlo. Abrazos

  3. Consuelo Says:
    11/6/10 11:31

    Cardito, "en los cinco segundos más inesperados de cualquier día..." de eso se trata, no? vivir?! Gracias por tus palabras.

    Atenea, no sabés lo lindo que es para mi que mi entrada te anime a animarte a más, já!

    Beso grande,
    Consu.

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