Laura en: Novia-de-Nadie

Me estoy sirviendo un canapé en el casamiento de una compañera de trabajo (casamiento al que, por supuesto, fui sola) cuando, de la nada, Vieja-Envidiosa-Sin-Aspiraciones-Personales se me acerca, me mira analizando mi falta de compañía, y se despacha con un "Pobrecita, ya te va a tocar", mientras en un supuesto gesto cándido me toma de la mano, como dándome el pésame. Veo en el brillo hueco de los ojos de la señora que me lo está diciendo porque “mi condición” le suscita lástima. “¿Qué “ya me va a tocar”, señora?” le pregunto, mientras calculo cuán lejos estoy del cuchillo más próximo que descansa sobre la mesa, como para clavárselo en la cavidad toráxica a la vieja insolente. “Que ya te va tocar casarte… sos joven todavía”. Se me atora el canapé en la tráquea por dos motivos: por el “todavía”, como si tuviera una fecha de expiré; y por la idea de que quiero casarme… otra vez. Le digo “No señora, yo ya estuve casada”. La mirada de Vieja-Envidiosa-Sin-Aspiraciones-Personales cambia de “lastima” a “víctima de una enfermedad terminal irrecuperable”. A la señora ésta seguramente algún infeliz la convenció de que a lo único a lo que podía aspirar en la vida una mujer era a casarse con el primer espécimen masculino que más o menos le pagara la dote a sus progenitores. No la culpo. Respeto su accionar del Medio Evo, con cinturón de castidad incluído, pero que no me venga a mí con esta cantinela, que no me queda. Yo le TENGO que aclarar a este ente retrógrado que su cosmogonía me tiene sin cuidado. “Sabe qué, señora…” arremeto “… la verdad que estoy muy bien así. No me hace falta un marido.” Y mientras se lo estoy diciendo me doy cuenta que es verdad. Que estoy bien así. Que me gustaría enamorarme, sí, pero que no necesito un marido. Ya lo tuve y no quiero volver a discutir si hay que bajar la tapa del baño o no, si pagamos las cuentas a medias, o a quién le toca limpiar la heladera. Ya no tengo ganas de eso. Estoy en la proclama de Ni Dios, ni Patrón, ni Marido. Y que vivan los novios… con-cama-afuera.


[ Foto: Beatlejuice, de Tim Burton ]

4 Response to "Laura en: Novia-de-Nadie"

  1. Bel Says:
    6/9/10 23:22

    Geeenia, me maté de risa con lo del cuchillo mas próximo. Nunca falta alguien así que no tiene mas que hacer que lanzar esos comentarios ridículos.

  2. Laurita Minucci Says:
    7/9/10 5:01

    Bel: Mi cerebro era como un GPS. Miraba el cuchillo mientras me hablabla la señora y me decía "RECALCULANDO... RECALCULANDO..." ;) ***Besos***

  3. Leticia says:
    7/9/10 6:12

    Me gustó mucho la descripción, sentí que estaba ahí, sólo que no queriendo matar a la vieja- envidiosa- sin- aspiraciones- personales, sino sintiedo lástima por ella. QUE VIVAN LOS NOVIOS CON CAMA AFUERA!!!

  4. Laurita Minucci Says:
    8/9/10 16:44

    Que suerte Leticia que la Señora te dio lastima. Yo quería tirarle una bomba... de papa y huevo de la mesa de la recepción.
    Y sí, la del novio-con-cama-afuera es casi un ideal!
    ***Besos***
    Laurita

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