Antonia en: "Lo correcto"



"No sos vos, soy yo" Dirección: Juan Taratuto

El mail nunca lo contestó. Y punto. ¡¡Qué maldita fuerza tenés!! ¡Cuánto orgullo propio! Me da bronca porque si fuera al revés yo te hubiera contestado aunque sea para decirte: - Que lindo saber de vos después de 4 meses y que quieras ir a tomar un café, pero ¿sabes qué? – ESTOY CONOCIENDO A OTRA MUJER – y no me interesa volver a enroscarme con vos. Una contestación así me daría la chance de saber que al menos tenés ganas de putearme por haberte dejado por otro. Pero no. No diste señales de vida. Fuiste indiferente. Me borraste, me sacaste, me mataste…

Cortaste por lo sano. Hiciste las cosas de forma correcta. ¡Y claro! Que podía esperarse de vos… Siempre tan correcto. Siempre haciendo las cosas cómo se DEBEN. Nunca un desliz. Nunca nada fuera de su lugar. Nunca un viernes un: “armáte un bolso que tengo boletos a Colonia”. Todo planeado. Todo previsto. Cada maldita cosa en su lugar...

¿¡Y qué mierda me gusto de vos entonces me pregunto!? O ¿Acaso yo necesito todo en su lugar? ¡¿Quiero todo ordenado, todo equilibrado?! A ver, ¡¿Eras vos mi EQUILIBRIO?! ¿Yo lo rompí y ahora me tengo que embromar? Tengo bronca. Me molesta. Me confunde. Me estresa. Y no quiero que digan que me joda por boluda porque fui yo quien le dije “chau”. No es así. No es así… (Llanto) No es así…. ¡Si, es así! (llanto de nuevo)…

Moraleja:” Piensa bien antes de hablar que te puedes arrepentir mucho mujer”

Consuelo en: "¿Elige tu propia aventura?"


"Mi novia Polly"

Dir: John Hamburg
2004


Provincia mediterránea, marzo 2005.

Vuelvo de la facultad tarde y cansada.

[Estaba volviendo con mi ex, yo no estaba segura y hasta esa noche pensaba que él tampoco estaba muy seguro si esto era lo mejor o no.
Nos queríamos mucho, no habíamos salido durante años, pero si durante un año difícil y eso nos había unido mucho... a veces nos confundíamos y a veces no sabíamos si el otro se estaba confundiendo].

Entro a mi casa y encuentro un papel sobre la mesa que decía, te espero en la terraza.

Dejo mis cosas, me pongo ropa cómoda y subo. Llego y escucho una linda musiquita de fondo (como esa que solíamos subir para escuchar mientras nos pasábamos horas mirando la ciudad desde arriba), veo una mesa con velas, veo copas, vino, uno de mis platos favoritos y él que me saca a bailar.

Hasta ese momento todo era mágico. Pero justamente lo mágico, es mágico, no real.

Cenamos y charlamos de lo bien que la estabamos pasando, de lo lindo que era esta segunda vuelta juntos... y justo ahi cuando mi sonrisa ya no cabía en mi cara, me agarra la mano, me pone un anillo y me dice: "se que te podes asustar con esto, pero quiero estar con vos para siempre".

Yo, la romanticona del grupo, la Susanita, la que siempre soño con la familia, la novelera... sentí el escalofrío más frío de mi vida! Sentí tanto miedo como cuando a los cinco o seis años, mi prima de diez me obligaba a ver películas de terror! Me largué a llorar hasta que me fui a dormir.

Obviamente no me casé, ni tuvo éxito nuestra segunda vuelta. Un día me desperté y él faltaba en la cama, me levanté pensando en encontrarlo tomando mates y leyendo el diario en el comedor, pero en lugar de su persona, sobre la mesa, había una foto nuestra que decía: "Siempre más radiante que jodida, sin viceversa. Te amo" y al lado su juego de llaves de mi casa.

Hoy después de muchísimo tiempo me lo encontré en el chat, automaticamente me acordé de esa noche de marzo en la ciudad de la alegría... me veo hoy y pienso: ¿sería la misma historia si me lo hubiera dicho justo después de que yo liberará oxitocina?




Laura en: Bon Appétit.

Si ya se: estoy violenta. Estoy iracunda. Estoy a punto de convertirme en Violencia Rivas. Ya venía mal y la fiesta esa y todo el asunto con Amigo-de-un-amigo-de-un-amigo dio la estocada final.

Él me llamó en la semana para invitarme a cenar (como si nada hubiese sucedido) y yo le mentí, le dije que tenía mucho trabajo y que no podíamos encontrarnos. Cenar con él me encanta, pero las probabilidades de que me indigestará eran altísimas.

Ahora entiendo como es el tema del esta todo bien. “Esta todo bien” es equivalente a que te den masa bomba cuando quieren y punto. Y que lo más probable es que aquel que porta y enuncia la frase “esta todo bien” sea un imbécil irrecuperable. Todo lo otro- la salida, la cena, las charlas, el aparente interés en tu persona- es una puesta en escena. Es casi comparable con un dilema gastronómico: la brusquetita de berenjenas por ahí esta buenísima y es súper rica, pero a Él no le importa, lo que quiere es el bife de chorizo a caballo con papas fritas. Pero qué pasa cuando yo quiero más... algo más. Yo quiero el menú completo de entrada, plato principal, segundo plato, postre y cafecito. Pero él no. Él quiere un tentempié, pedir la cuenta, y punto. Parece que Él no entiende que un buen plato lleva un tiempo de preparación, de seleccionar los ingredientes, de elaboración y que después se disfruta con todos los sentidos; y que se sigue disfrutando- incluso- mucho tiempo después de que los sabores hayan explotado en nuestro paladar. En cambio pretende que nuestra relación sea como ir al AutoMac, y deglutir la hamburguesa ahí mismo, en el estacionamiento, sin ni siquiera abandonar el auto. Volvió a mi una frase de Él: “Yo estoy bien así. Yo no me quiero enganchar. Estoy disfrutando de mi solteria”. Me acordé y me agarró una patada al hígado.

Por recomendación de mi amiga Consuelo me voy a hacer un té de melisa. Mejor me hago una palangana. Directamente me hago un baño de inmersión. Sí. Voy a hacer eso. Empiezo a llenar la bañera. Me voy a la cama sin cenar... me parece que voy a empezar un ayuno.

[ Foto: Delicatessen, de Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet ]

Aurelia en : "Pesadilla"


Las horas, Stephen Daltry


Tuve una pesadilla. Me desperté con esa sensación de taquicardia y el sudor en el cuerpo. Todavía me cuesta respirar. Soñé que era la tierra. No tenía espalda. Me soñé en la tierra. Era tierra; fundida, acostada, postrada, tirada. Un tren pasaba sobre mí. Era lo único que pasaba. El tren. Sentí el peso de las toneladas sobre mí. Era insoportable. Asfixiante. Opresivo. Sentí toda la furia en su fuerza. Mi resistencia. Su reverberancia resonaba dentro mío, me aplacaba.
Desperté. No aguanté más.
Tengo la sensación de angustia en el pecho. No comprendo. No se va.
No va a desaparecer hasta que comprenda.
Lo único que pienso es que no puedo darle fin a lo que me hace mal.
Y tengo tu nombre tatuado en el cuerpo.


El video del domingo por Abril

Como se habrán dado cuanta,ayer no escribi... misterio,y seguira el misterio por un tiempo.
Con este video me despido, no por mucho tiempo, espero. Esto para mi es el amor. Hedwig tiene la posta.

Mariela Alonso en : Histoias y ficciones


"El gran pez " de Tim Burton

Hace un mes que nació este blog, esta manera que encontramos,un grupo de amigas, de expresar pensamientos,experiencias, situaciones que vivimos. Cuatro semanas de escribir, publicar y así estar inmersas en este mundo de Internet.
La semana pasada el Conde de Lautreamont comento mi publicación y pregunto si era una ficción o mi historia. Esta pregunta me llevo a pensar sobre el tema y no se muy bien a que conclusión llegue, pero acaso ¿toda ficción no es una gran historia real?, ¿ No somos una construcción de nuestra propia historia?
La vida y la existencia misma nos permite poner en juego nuestra imaginación ¿quién será la persona que comenta? ¿Me conoce, será un vecino? ¿Será Gonzalo, con otro nombre? Lo bueno de esto, es que se puede elegir la respuesta que uno prefiere.


Elijo pensar que vos estas esperando que te llame, que tenes pensado perdonarme y que vamos a empezar todo de nuevo.
Lo cierto es que pasaron 16 días de Abril y yo no me animé a hablarte. Pase por la puerta de tu trabajo (ida y vuelta), te mande una cadena de mail, pero hasta ahora no logre ese encuentro casual, que no tiene nada de casual. Encuentros como los de Julio y La Maga, en un juego de Rayuela que te lleva al cielo.

Antonia en : "Volver"

"Love and other disasters"
de
Alek Keshishian (2006)

Hace casi cuatro meses que no lo veo… Y creo que te extraño… Es normal, ya lo sé… Si… extraño lo seguro de una relación estable. Extraño el conocimiento en profundidad que teníamos el uno del otro. Cada palabra que decíamos, cada rincón que recorríamos juntos… Extraño la mesa servida después de un día de trabajo… Extraño los post-it en la heladera recordándome comprar pasta dental , el delivery de pizza los lunes, los almuerzos en casa de tu mamá los domingos (los
extraño, si, aunque no lo crean esa mujer me caía muy bien), el cine de miércoles a mitad de precio…. En fin… extraño todo lo que se ofrecen dos personas mutuamente después de pasar un largo tiempo (más de dos años) juntos.

Siento que tengo que empezar de nuevo… volver a enamorarme… volver a SABER, CONOCER e INTERPRETAR manías, gestos, palabras, miradas…. de otro. No quiero volver a preguntar de que signo sos, cuál es tu color favorito o con que canción bailaste tu primer lento… Me gustaría que con sólo mirarnos supiéramos todo del otro…

Dicen por ahí que está bueno ir descubriendo cosas del otro… Que todo se va construyendo de a poco. Yo no quiero descubrir nada. Ni América ni que preferís las pastas con salsa bolognesa a la scarparo, ni que te gusta el mar a las montañas. No quiero contarte todo o nada de mí. Quiero que lo sepas con sólo mirarme… ¿(te) Pido mucho?...

(...) Entonces me decidí, disque su número (sí, tengo un teléfono antiguo, esos de entel – “soy muy vintage”, ah… también extraño ir al Mercado de Pulgas los sábados de lluvia) y ¿qué piensan que hice?.... ¡están en lo correcto! ¡Corté! (luego de escuchar su voz obviamente). Le mandé un mail… algo más informal, menos comprometido, dos o tres líneas…. Todavía no me contestó… lo mandé ayer… Hoy siento que me como las uñas de nuevo y que actualizo el Hotmail cada un minuto y treinta segundos….