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Antonia en: Mujeres


Hoy vi en la televisión mujeres que me inspiraron a escribir el post de hoy. Una de ellas buscaba a su hija que había sido secuestrada y llevada a otro país, otra contaba la alegría de haberse encontrado con su hijo mayor (llevado por su padre a Jordania cuando era chico), otra buscaba justicia por su hijo atropellado y abandonado en la calle… Y así… Lo que más me sorprendió fue la dureza e inmutes en sus caras… Ni una lágrima. Ni un quiebre. Como si todo el dolor ya hubiera salido de sus cuerpos. Como si no quedaran rastros internos de ese daño terrible e imborrable que llevaban encima.

Yo, del otro lado de la pantalla, me emocionaba, se me ponía la piel de gallina… No las conocía pero no podía entender, no me entraba en la cabeza como seguían, como estaban de pie… Terminó el programa, apagué el televisor, fui y me preparé un té. – Fue un día largo y me sentí sensible y triste muchas veces - El exterior me quería lastimar-

Reflexioné. Pensé en nosotras. En nuestras pequeñas y grandes pérdidas. Y todas fueron validas. Porque todas duelen, en menor o en mayor medida. Y ahí, volví a admirar la fuerza que tenemos las mujeres para levantarnos, para volver a empezar de cero, para convertirnos en guerreras o princesas cuando hace falta, en fin… Este post humildemente es para:

- las que aún esperan

- las que prefirieron dar vuelta la página

- las que cortaron por lo sano

- las que no perdieron la fe y la esperanza

- las que dijeron: “No, acá se terminó”

- las que dijeron: “Si y para toda la vida”

- las que se acuestan acompañadas y se levantan solas

- y para quien quiera sentirse identificada con la fuerza y con el “ponerle el pecho a la vida"


"Espias en la sombra" de Jean-Paul Salomé.

Abril en: "Confusiones confusas"

Happy go lucky, Mike Leigh.



Es muy temprano a la mañana y escucho un ruido. Pienso por un momento que es el despertador, me acuerdo que no estoy durmiendo en casa, que la chica que conocí anoche me invitó a su casa, pero automáticamente me vuelvo a quedar dormida.
Salto de repente de la cama cuando escucho una voz muy aguda gritando feliz, hablando con otra persona por telefono. Pienso: ¡Muy agudo para tan temprano! ¡muy agudo! Me las arrgleglo para irme lo antes posible, pongo excusas, no me puedo quedar a comer con vos.. ma tengo que ir, perdoname, hablamos en estos días. (Hice lo que siempre odié que me hagan a
mí, que me digan “hablamos”, es tan poco comprometido, y es obvio que no vamos a habalar más ¡No hace falta que lo digas, no digas nada y listo!)
Cuando llego a mi casa sigo sintiendo esa voz aguda vibrando en mi oído. Me acuerdo de las voces graves, que lindas. Anoto en la lista otra cosa que me gustan de los hombres. Vuelvo a releer la lista, están empatados. ¿Que voy a hacer?

Abril en : "Ser o no Ser"


Cuando la finlandesa se fue, me senti muy mal, realmente senti un vacío enorme, me rompió el corazón. Una persona de mi mismo sexo me rompió el corazón. Con lo que me gustaba a mí el sexo opuesto.
¿Realmente seré gay? Pensé. Probaré. Pensé. Voy a estar de vuelta con una cantidad enorme de hombres para darme cuenta si soy o no.

Lo hice. Y después de eso hice una lista de las cosas que me gustan y las que no de ambos sexos.
De los hombres no me gusta: que te pinche la barba, descubrir que es más peludo de lo que te imaginabas, la torpeza (es algo que lo encuentro en una gran cantidad de hombres), que vean tanto fútbol ...y así sigue y sigue. De las mujeres no me gusta.... no encontré nada. Pienso y me acuerdo de su piel suave, perfecta, de las conversaciones largas, de divertirnos con pequeñas cosas.
Y si... será que definitivamente soy gay. ¡no! ¡¿Como se lo voy a decir a mis viejos?!

Abril Antonietti


Abril Antonietti. Llegando a los treinta, sin poder aceptarlo, para mi sigo teniendo veinte. De General Pico a la capital, a la gran ciudad, a la ciudad de las oportunidades. Soñaba con conocer gente, conocer la noche porteña. Mis años en General Pico fueron aburridos, perdidos para mí. Basta de chicos del campo, siempre los mismos, ya nos conocemos todos, y no nos llevamos bien. Saquemosnos las caretas...Me cansé, me voy! Dije.. Agarro mis valijas y me voy.
Conocí gente y sigo conociendo más y más, saltando de una realación a otra relación, de una casa a otra casa, de una carrera a otra carrera así viví todos estos años en la capital.
Conocí mucha gente, muchos chicos y la verdad es que no soy una mujer para un solo hombre, me gustan muchos, me enamoro de todos, pero ellos son celosos, posesivos y nadie está de acuerdo con el amor libre ¿Que les pasa?
Los últimos dos años viví en una pensión y compartí la habitación con una finlandesa, nos hicimos amigas y nos ayudabamos, nos cubriamos, nos protegiamos. Y si... pasó, me enamoré de ella, y creí que ella también. Pero un día me levanté y ya no estaba ni ella ni esa cantidad enorme de ropa que la noche anterior estaba desparramada por toda la habitación. Se fue, sin despedida, sin explicación, ni una notita... nada, y así fue la primera persona que me rompió el corazón...las mujeres son complicadas. Me voy a buscar la agenda de los los ex porque no quiero dormir sola esta noche. Al fin y al cabo necesito abrazos masculinos...