Era verano. Domingo para ser más precisa. De un año, hace muuuucho. Nos habíamos pasamos toda la noche del sábado discutiendo, y la mañana del domingo nos encontró de la misma manera. Mis ojos parecían dos pelotas de tenis y estaban a punto de abandonar mis cavidades oculares en busca de un lugar mejor… o al menos uno dónde la propietaria no hubiese estado llorando por doce horas consecutivas. A los gritos pelados y a pleno reproche en medio de la vía pública. Y ahí no más- falto de un argumento mejor- me soltó la fatídica frase: “¿pero a quién preferís, a MÍ o a TUS AMIGAS?”.
Nunca entendí eso de la medición cuantitativa del cariño; como si existiera una bascula o un chart de porcentajes que mensure, catalogue y le otorgue un valor al amor y al cariño entre las personas, poniendo a algunas por sobre otras. No entiendo a los imbéciles que me preguntaban de niña “a quién queres más, ¿a tu mamá o a tu papá?”; que lástima no haberles contestado en su momento “a los dos por igual y de diferente manera, estúpido-nuclear-torturador-de-niños”. Mucho menos entiendo a los infradotados y a las infradotadas que le piden a sus parejas que elijan entre ellos y los amigos. No se puede.
Dice el dicho que a la familia no se la elije, pero a los amigos sí. A veces tampoco se elije a los amigos: los amigos te pasan, te suceden. Tengo amigos y amigas que han entrado a mi vida por azares, por coincidencias, por trabajos, por estudios, por lugares donde he vivido, por proximidad, por lejanía, por intereses comunes, por diferencias absolutas, por suerte y por desgracia. Y son, sin duda, una parte vital de mi vida. Y, seguro, jamás me dijeron: “a quién preferís, ¿a tu pareja o a nosotros?”. Por eso son mis amigos.
Y qué pasó con el infradotado que me hizo elegir, se preguntarán. Bueno, ahí no más, pegadita a la pregunta, me dí media vuelta y lo deje gritando en medio de la calle, solo. Así fue como dejé al primer hombre de mi vida; lo dejé porque que me hizo elegir entre él y mis amigas. Iluso…
(¡Y Muy Feliz Día del Amigo, amigas y amigos!)
[ Foto: St. Elmo's Fire, de Joel Schumacher]
El fin de semana pasado (acá en Argentina) fue largo y yo estuve en la playa (Mar del Plata) con mis amigas Jas y Joaquina. Acá les paso la receta para que haya sido un éxito.
Mis ingredientes para un buen fin de semana largo en la playa (3 a 6 porciones)
. 2 o 3 amigas
. 1 dpto. prestado cerca de la playa, del centro y del casino (sin televisión)
. 1 auto (opcional)
. 1 a 5 tarjetas de crédito (opcional)
. Efectivo (cantidad necesaria)
. Música (4 gb del mp4)
. Naipes (2 mazos)
. Anteojos de sol
. 1 guía de la ciudad
. 1 equipo de mate
. Abrigo (si es invierno), bikini y ojotas (si es verano)
. 1 cámara de fotos con un rollo kodak de 36 (no digital obvio)
. Noche (a gusto)
. Día (a gusto)
. Hombres (cantidad necesaria)
Amig@s está es mi lista de ingredientes para “guisar” unas minivacaciones con amigas. Si tienen ganas l@s invito a que la completen y le den su toque personal ya que seguro faltan cosas…
De todas formas…. Yo usé esos y me salió riquísimo…

