Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

Laura en: Doctor, (no) tengo un problema…


Cómo no sé que hacer ya con mi vida, me someto a la estupidez colectiva de hacer un test. Reconozco que me llegó en el momento justo y que el título de “¿es usted una persona adicta al sexo y el amor?” tenía gancho.

Pregunta: ¿Ha tratado alguna vez de poner un límite o un freno a sus actividades sexuales?
Respuesta: ¡Pero más vale que no! Si “la actividad sexual”, como usted lo define Sr. Test, está buenísima, ¿por qué querría ponerle un límite?
Pregunta: ¿Ha tenido relaciones sexuales en momentos, lugares o con personas poco adecuadas?.
Respuesta: Bueno, esa es una pregunta un poco intima, ¿no le parece?; no quiero ventilar mi privacidad… pero sí. Digamos que “sí” y “sí”
Pregunta: ¿Ha tenido o tiene relaciones sexuales sin pensar en las consecuencias?
Respuesta: ¡Ah, claro! El Sr. Test seguro que siempre piensa en las consecuencias antes de encamarse. Así seguro que se levantó a la Sra. Test. A ver: si supiera que los imbéciles después no me van a llamar no me acostaría con ellos; pero no tengo la bola de cristal.
Pregunta: ¿Reincide en relaciones sexuales que no le convienen?
Respuesta: Me parece un poco prejuicioso de su parte que me diga que querer volver a ver a un tipo que es evidentemente un tarado se lo pueda definir como “reincidir”. Diferenciemos “reincidir” de “seguir participando y ganar” y le empiezo a responder…
Pregunta: ¿Le resulta imposible dejar de ver a una persona concreta aunque sepa que esto le perjudica?
Respuesta: No entiendo la pregunta. Yo estoy siempre bien. A mi no me perjudica en lo más mínimo volver a ver a Persona-Concreta.
Pregunta: ¿Cree que su vida carecería de sentido sin enredos amorosos o aventuras sexuales?
Respuesta: … … … bueno, ehhh… no sé.
Pregunta: ¿Cree que los problemas que experimenta en su vida amorosa se deben a que no disfruta del tipo de relación sexual y amorosa "adecuada”?
Respuesta: Ehmm…
Pregunta: ¿Cuando está separado de su pareja sexual, le invaden sentimientos de inquietud o desesperación?
Respuesta: Bueno, ¿sabe qué, Sr. Test? Esta bien: sí. Sí. Me invade la inquietud de saber que carajo está haciendo que no esta conmigo. Me desespero mirando el teléfono pensando “¿por qué no me llama?”. Me inquieto, me salen canas y me tomo todo el té de melisa para compensar.
Pregunta: ¿No considera que su conducta en el terreno sexual y amoroso no es acaso tan absurda como machacarse la cabeza contra un muro?. ¿No termina agotado?
Respuesta: Ahora que me lo pregunta de esta manera le tengo que decir que sí, es verdad. Me doy la cabeza una y otra vez… Y no termino agotada: termino exhausta.
Pregunta: ¿Le resulta imposible concentrarse en otros aspectos de la vida a causa de pensamientos que tiene por otra persona o por el sexo?
Respuesta: Perdón, me distraje pensando… en otra cosa.
Pregunta: ¿Le obsesiona alguna persona o algún acto sexual concreto aunque estos pensamientos le ocasionen dolor, ansiedad o malestar?
Respuesta: ¡Sí!, ¡ya le dije que sí!...
Pregunta: ¿Cree que su vida es un caos a causa de su conducta sexual y romántica o de sus excesivas dependencias emocionales?
Respuesta: … sí.
Pregunta: ¿Cree que, haga lo que haga, su vida es cada vez más insoportable, cómo una espiral de descenso a las profundidades del caos?.
Respuesta: … … … …

Leo el pie de página: Si ha contestado a más de una de estas preguntas con un sí y considera que sus actividades sexuales, comportamiento romántico o enredos emocionales pueden ser sospechosos, consulte a un especialista.

¿En serio?. ¿Todas estas preguntas para que al final me digas esto?. No necesitaba que este decálogo de preguntas de mierda me hiciera sentir peor para darme cuenta que tengo que ir a ver a un especialista. ¿Busco a un doctor?. Lo estoy pensando. Creo que… que…
A la mierda las preguntitas y el especialista: yo llamo a algún Amigo-con-beneficios que me levante el ánimo y listo. Problema resuelto.


[Foto: Basic Instinct, de Paul Verhoeven ]

Consuelo en: "Repaso"



Antigua vida mía
Dir: Héctor Olivera
2001

Muchas cosas esta semana hicieron que pensara en todos los deseos que tengo desde chica. Drexler sacó disco nuevo y encontré una canción que dice “si quisiera regresar no sabría hacia cuando”. Charlo con mi amiga Amanda que hacía mucho que no nos veíamos a solas, le cuento y me dice “el futuro llegó hace rato” y ahí pienso en que cuando yo era una adolescente ricotera y cantaba esta canción a los gritos, el futuro era futuro y hoy, que escucho a Patricio Rey con un volumen más moderado que entonces me doy cuenta que el futuro ya esta acá.
Mis amigos han empezado a tener hijos, a querer casarse ó a apostar a la convivencia con sus parejas, a pagar plateas en recitales en los que antes hacíamos cola durante horas para conseguir entradas de campo y saltábamos toda la noche, les lleva más de un día recuperarse de las resacas y las noches de alcohol sin medida en una fiesta cada vez son menos. El tema que me aqueja es que no sólo a mis amigos les pasa esto, sino que a mi también y ustedes saben que la idea de crecer nunca me gustó mucho.
De todos modos, extrañamente no me siento mal por estos pensamientos y observaciones, será que la parte de mi que se negaba al siguiente paso mientras dormía se dejó convencer.
Será que veo felicidad en la cara de mis amigos con sus nuevas responsabilidades y elecciones, y eso me deja tranquila. Será que yo misma he empezado a pensar y a elegir desde ese otro lugar que ahora este, con una sonrisa en la mirada.
Creo que el amor de Juan hizo que necesite reconciliarme conmigo de una vez por todas para poder disfrutarlo. Creo que lo logré.

Aurelia en: "Fuera de concurso"


"Amelie", Jean-Pierre Jeunet, 2001.


De día me convierto en pólvora.

De noche entro en estado gaseoso.

Me disuelvo.

Debería encontrar otro momento para escribir que no sea la madrugada del lunes.

Sería todo muy distinto.

Cada estrella me trae una pregunta. No me fumé nada. Ya quisiera. Es sólo otro estúpido desafío para encontrar respuestas.


¿Qué es la espera? Es subir a la Montaña Rusa y descubrir que es plana, sin ninguna loma.

¿Qué es la angustia? Es cuando los ojos y el corazón se anudan en la garganta.

¿Qué es la injusticia? Es la maraña del ovillo enredado.

¿Qué es la alegría? Es el momento en el que explota la piñata y llueve papel picado.

¿Qué es la calma? Es distinguir la brisa del viento.

¿Qué es la nostalgia? Es reanimar la confusión de una despedida.

¿Qué es el poder? Es subir al podio con un inmenso garrote.

¿Qué es la tristeza? Olvidarse.

¿Qué es la locura? Es el fuego azul que se cuela en la totalidad del rojo de una hornalla.

¿Qué es la ansiedad? Es un monstruo atrapado adentro de una pulga.

¿Qué es el amor?

Antonia en: "Historias"


Lectoras y lectores. Mi post de hoy es una historia que me contó una mujer en el micro de retorno a Buenos Aires. Ella venía de visitar a su madre. Me pareció una linda historia y me dejó ese gustito en la boca de “si el destino lo quiere, así será”. Esta es la historia con unos toquecitos poéticos de mi teclado…

“Había una vez una mujercita. Había una vez hace mucho tiempo… Una adolescente que se enamoró. Una mujer que lloró. Una princesa que no fue rescatada. Un príncipe que no era azul. Una chica que se confesó. Un hombre que la rechazó. Una historia que no terminó. Una cena que no empezó.

Un café que se compartió en el momento equivocado. Un lugar que no existió en el tiempo. Un corazón que siguió latiendo. Palabras que no se dijeron. Miradas que se cruzaron. Labios que temblaron. Cuerpos que se rozaron.

Hubo una vez, hace ya bastante tiempo, una despedida. Y luego de muchos años, también un retorno. Una oportunidad. Una función de cine. Una cena. Una noche fría y lluviosa del mes de Julio. Un asiento trasero de un auto…

Hubo una vez otro lugar y otro tiempo. Un beso frente al altar. Un vestido color marfil y un velo de tul blanco. Un marido y una mujer.

En este tiempo, en este lugar, en este presente... Después de tanto esperarse, encontrarse, desesperarse... hay hace poco, una familia. Un padre, una madre y un hijo… “


"The Notebook" de Nick Cassavetes (2004) --- (trailer)

Aurelia en: el amor es un enano verde en un cráter de Plutón

A esta altura ya debería saber qué es el amor. Pero no tengo idea. Hace un par de años cuando volví a la estratosfera quise reencontrarlo leyendo el “Banquete de Platón”, y ahí estaba, vivito y coleando como cuando lo dejé antes de perder mi virginidad. Lo releímos con Mariela, lo comentamos y suspiramos juntas. Después de la vuelta al ruedo y chocarme con la cruda realidad me compré “Amor líquido” de Bauman. Necesitaba que alguien me diera una respuesta, una evaluación del contexto. Quería saber porqué después de pasarla bien con un tipo no me volvía a llamar. Y aprendí que hay una tendencia a elegir la novedad, que los hombres todavía tienen miedo a la castración y que las relaciones se evalúan como si uno tuviera que comprar una propiedad: Costo + beneficio. Fue entonces que sin nada en el panorama apareció Ramiro (con novia) tirándome todos los galgos en cuanta oportunidad existiera. No funcionó. Me deprimí leyendo “La potencia de existir, manifiesto hedonista” de Onfrey y me di cuenta que el tipo era un turro. Bueno, así estamos.

El tema es… más allá de que crea que existe ése hombre, en algún lugar, perdido entre la multitud... Me identifico con las películas tristes. No creo en las comedias románticas y menos si tienen un final feliz. No las siento. Me quedo mil veces con “Adiós a las Vegas”.

Foto: "Leaving Las Vegas". Mike Figgis.


MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com

El video del domingo por Consuelo


El amor (del latín, amor, -ōris).




Hermosa película. . .
Buen domingo para todos!

El Video del Domingo, por Laura.

Estamos llenas de palabras y hay cosas que no decimos.
Estamos repletas de acciones y hay decisiones que no tomamos.
Lo que queremos hacer… lo podemos hacer… lo que nos permitimos hacer.
Esperamos y esperamos… esperando que la certeza nos inunde.
Las razones-racionales sobre los deseos-pasionales.
Me basta media certeza; quiero que me repitan una vez más por que debería hacerlo… y bajarme de ese auto, aún en movimiento.

Disculpen, pero el video es tan grande como la película, 
así que para ver el fragmente, hagan click...

The Bridges of Madison County, de Clint Eastwood.

Aurelia en: "Loser"

Voy a contar algo que me da vergüenza. Mis amigos íntimos ya los saben, en un almuerzo de domingo se pusieron de acuerdo para que recapacitara de alguna manera. Prefiero ser fea que estúpida, por eso me da vergüenza. Prefiero ser fea e inteligente que linda y tonta – linda e inteligente es demasiado- pero nunca, nunca, fea y estúpida: es terrible. Aunque todo el mundo sabe que el mundo es dominado por gente linda. Así que soy una boluda conciente. Elijo ser fea, por eso, soy doblemente estúpida.

"Jamás besada"dirigida por Raja Gosnell

Todo comenzó hace un año y medio atrás cuando entré al facebook, quería hacer un grupo de turismo responsable, ya que todos suben las fotos de las vacaciones que sea con un propósito educativo, ¿no? Como mis amigos llegaban tristemente a cuatro comencé a agregar gente con afinidades ideológicas, libros, etc. Así conocí a G. El facebook no era la tristeza que es ahora, se podía charlar en los estados, como en un bar, la gente publicaba notas y todos se prendían a opinar, me brota un suspiro… que lindo los viejos tiempos. Es más fácil joder a alguien por Internet, todo el mundo lo sabe, así que estaba con mi humor a flor de piel, y G no era la excepción, él me daba cabida. De a poco me enteré que era historiador, que había ganado un premio y que no lo había publicado por el facebook. Un bicho raro que no se hacía autobombo. Y claro eso me gustó. Casi me muero cuando leí en su blog como había tocado un incunable de Copérnico, estaba narrado con emoción en una visita al subsuelo de una biblioteca, con la foto del libro. En ese momento él era profesor de Cultura en una facultad de antropología, e intercambiábamos opiniones sobre lecturas por mail hasta que empezamos a chatear seguido, luego me compré un micrófono para hablar por skype y después una camarita para las videoconferencias. Me olvidaba de un detalle, él vivía a 7412 kilómetros de distancia. 
Entré como un caballo cuando me dijo que había hecho la compatibilidad de parejas y le había gustado lo que había dado, eso entre mil quinientas cosas más que supuestamente lo habían seducido de mí.  Hasta le llegué a mandar un dvd con mi voz leyendo “Notas sobre la pasión” de Jonh Berger (soy una boluda importante). La cosa era así: chateábamos todos los días muy poco, nos mandábamos un mail diario contándonos sobre lo cotidiano, y arreglábamos para la videoconferencia que podía ser el fin de semana o tarde a la noche (a las 12 am él / 4am yo) o sea, que yo prefería fin de semana. Mi amiga Consuelo fue testigo de toda la situación, que no me acuerdo cuanto duró. G no quería venir a Buenos Aires por secuelas pasadas, a mí se me hacía difícil ir hasta allá, lo ideal era un lugar intermedio, hasta que… empezó a dejarme plantada en el chat. El tema es que después de un par de desplantes me contó que estaba casado. Yo sospechaba que estaba con alguien y hasta me parecía normal, realista, pero nunca me imaginé que vivía con su esposa. Cerré ahí. Prefiero la honestidad brutal a diferencia de mi amiga Mariela. Intenté olvidarme de lo que me dijo, de sus tatuajes, uno de águila otro de lobo, de su pipa, de su libro sobre el Chamanismo y de todas las estrellas que decían que éramos compatibles. En otro universo, seguro, pero parece que éste del ciberespacio está lleno de espejitos de colores que deforman la realidad.
Hace un año que no teníamos contacto, para mi cumpleaños me mandó un mail, saludándome y preguntándome cómo estaba. Le dije que por suerte en un lugar distinto al año pasado, le pregunté cómo estaba él y nunca me contestó.
Siempre igual, me imagino, a buen entendedor pocas palabras.

Aurelia en: "Transplante de corazón"


Tengo que preservar mi corazón. Cubrirlo con hielo, guardarlo en la heladera. Freezarlo. Marcarle con un fibrón negro a base de alcohol la fecha sobre el estuche. Tampoco quiero que se me eche a perder. ¿Cuánto aguanta la carne sin pudrirse? ¿6 meses? No sé. Supongo que me alcanza. Tengo que terminar la Tesis, tengo que conseguir un trabajo estable. No me puedo distraer con ilusiones por el momento. Las ilusiones me hacen perder el foco, las desilusiones me aplacan. Tengo repleta una mochila de 65 kilos sobre la espalda, y no es problema de ropa, es pura inconsistencia esperanzadora.

Me saco el corazón. Lo extirpo. Tampoco es tanto tiempo, nunca viví sin corazón… supongo que nadie se dará cuenta. Mucho menos viviendo en Buenos Aires perdida en la multitud, aprovechando el frío del invierno para que mi rostro pálido pase desapercibido.

Listo.

Te aviso-por la dudas- “Amor Idealizado”: no aparezcas. No te atrevas a acercarte. Sólo tengo espacio para el “amor carnal”, es lo único que necesito para la rehabilitación de mi corazón.

Amor concreto, amor pasional para reavivar a esta muerta-viva.

El video del domingo por Abril

Como se habrán dado cuanta,ayer no escribi... misterio,y seguira el misterio por un tiempo.
Con este video me despido, no por mucho tiempo, espero. Esto para mi es el amor. Hedwig tiene la posta.

Abril en: Volviendo al principio



Pase una semana triste, descreida del amor. Ya nadie me parecía interesante, atractivo. Caminaba por la calle y solo veía rostros neutros, iguales entre sí. No estuve interesada en toda la semana en tener algún tipo de relación sexual casual ni nada que se le paresca, ni con hombres, ni con mujeres. Estoy asexuada, y seguramente mi vida siempre estuvo compuesta de relaciones vacias porque algún día me iba a tener que dar cuenta que en realidad soy asexual, y ese día había llegado.
Hasta que pasó, que uno de esos día, grises y tristes, con las personas de rostros neutros que caminaban torpes y apuradas, encontre a una con cara de verdad, pude ver su boca, sus ojos, su nariz. Y a medida que nos fuimos acercando nos reconocimos. Y claro! era uno de mis primeros novios de la secundaria. Nos saludamos, hablamos unos instantes y cada uno retomo su viaje.
A penas lo deje, sentí que me latía el corazón muy fuertemente, y un calor muy grande dentro de mi cuerpo, y ahi me acordé.... que si me había enamorado, que tengo sensibilidad, que me puede pasar, que me esta pasando, que quiero probar estar bien con alguien...
¿Que hago? ¿Lo llamo? No, quedo muy desesperada. ¿Le mando un mail? ¿Que le digo?..aaaaaa

Aurelia en: "El mundo ha vivido equivocado"

Trainspotting, Danny Boyle.

¿Desde cuándo? Desde que se produjo el primer encuentro entre ambos sexos y él la agarró de la cintura y la penetró por la espalda. Desde que las llamaron brujas y las quemaron vivas por disfrutar del sexo “montando” a los hombres. Desde que eran consideradas incapaces hasta conseguir un marido que las mantuviera. Desde que les enchufaron la aspiradora, el lavarropas y la multiprocesadora.

Por eso no me pidas que me parezca a tu mamá que nació antes de que se inventara la píldora antinconceptiva. No puedo ser nada parecido.

Veamos. No es tan jodido. No te pido que me cambies el cuerito de la canilla, ni que pagues la luz, ni las expensas. Te pido que me conozcas, que cocinemos juntos, que seamos amigos. Que me acompañes si me pongo insegura.

Hagamos un convenio: prometamos respetar nuestros espacios, alentar nuestras aspiraciones, no entregarnos a la rutina. Seamos honestos. Esto es lo que quiero. No deseo otra cosa.

No me mientas, no es necesario. No me enamores si no estás seguro, no hace falta. Que el amor es una droga dura. Y no quiero ser adicta a la dopamina.