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Laura en: Volver

Vuelvo a mis pagos por el fin de semana largo. Me gusta volver. Vuelvo a caminar MIS calles, comprar el pan en MI panadería, ver a MI familia, andar en MI bicicleta, contemplar MI hermoso tilo con sus hojas amarillo-verde-amarronadas. Todo lo que es mío, y por ende, soy yo. Pero esta vuelta las cosas tienen un aire de extrañamiento. Es lo mismo, casi nada ha cambiado, y sin embargo todo me sabe un poco lejano, ajeno… impropio.

El que se va aprende que nunca se va del todo, ni vuelve completamente” me dijo MI Abuelo-Inmigrante-Europeo la mañana que lo fui a saludar cuando- con MI bolsito lleno de nada- partía a Buenos Aires.

Me subo al colectivo para volver. Que lejos y sola me siento… no me había dado cuenta hasta éste momento. Soy una desterrada. Me siento como protagonista en esa película de Kusturica. Vivo en un departamento alquilado con valijas y cajas embaladas aún después de un año de mudada. No figuro en la AFIP. No conozco a mis vecinos. Pienso que si tuviese un accidente en el departamento podría al menos pasar una semana hasta que alguien notara la ausencia y encontrara MI cuerpo en avanzado estado putrefacción siendo devorado por gatos-bestias, cuervos-voraces y algún otro animal mitológico. Desde que me separé no pude (no quise, no supe, no sé) armar otra relación en serio; para colmo me engancho con un tipo al que no conozco y que- casualmente- algo con él implicaría huir a otro continente… Cada vez más lejos de ningún lugar.

Quiero volver a encontrar MI calle. Quiero volver a tener MI “cucharita” las mañanas frías de domingo. Quiero volver a gritar MI propio “la puta que vale la pena estar vivo”… pero saben qué, hoy MI yo más MI está a un millón de años luz de casa… pero voy llegando (o volviendo).


[ Foto: Lola rennt, de Tom Tykwer]

Laura en: Numerolaugía


10.461 kilómetros de distancia me separan de un hombre al que no llegué a conocer.
8.965 fragmentos de recuerdos hacen aparición espontánea en mi cerebro a diario.
3.033 pañuelitos descartables fueron usados y tirados para secarme las lágrimas.
1.001 veces releo el mail que me envió reiterando su invitación a irme con él.
892 consejos diferentes recibí sobre lo que tendría que hacer… o no tendría.
248 horas pasamos juntos en esa inolvidable fiesta de euforia desmedida.
174 veces me despierto en cada noche pensándome otra vez a su lado.
87 cuentas realicé evaluando la posibilidad de comprar un pasaje.
51 películas románticas vi buscando mitigar la espesa nostalgia.
19 días y 500 noches escucho todo el día en un loop infinito.
8 kilos de helado de chocolate amargo comí en estos días.
2 ciudades gélidas, distantes y diferentes nos cobijan.
1 corazón roto es, sin duda, lo que realmente tengo.
No hay caso, por mucho no me dan las cuentas.
Ya veo que no me va a quedar otra salida.
Estoy forzada a tomar ese camino.
El que es a tientas y vacilante.
Un “borrón y cuenta nueva”.
Para quizás poder volver.
Volver una vez más a

Cero.
.
.
[ Foto: 4 luni, 3 saptamâni si 2 zile, de Cristian Mungiu]

Musiquita de Sábado por Laura

(No necesito decir nada más. La canción lo dice todo)


Laura en: Check out


Finalmente llego ese día inevitable. El día que después de tantos otros de euforia, alegrías y pasiones desmedidas, de manera irrefrenable iba a llegar. Se terminó mi fiesta del Bicentenario y me vi en la puerta del coqueto hotel porteño enfrentado lo que, por una semana, no quise pensar que iba a suceder: tener que hacerle el check out de mi vida a Amistoso-Turista-Español.
Me dijo al oído con su voz rasposa y profunda “Et vull la meva nena preciosa, t'espero a Barcelona”… precisamente cinco segundos antes de besarme por última vez. La ciudad se detuvo un instante y yo me distraje un momento intentando conservar el sonido de su voz cuando el taxi- sin misericordia- aprovecho el descuido para arrancarlo de mí. 
No lo acompañé al aeropuerto; siempre fui muy mala con las despedidas, no quiero verme protagonizando mi propio Casablanca. Viví en el “aquí y ahora” (o el “allí y entonces”), lo viví bien, como si no hubiese mañana… no quiero estar presente cuando se esfume, cuando todo se desvanezca en esa ultima fracción de segundo.
Y así me quedé detenida sobre la Avenida, suspendida en el tiempo y sin embargo presente. Yo, y los empleados municipales que desarmaban los andamios que días antes cobijaron la fiesta, y que- desconocidos de mi situación- me silbaban y gritaban alguna que otra guarangada. Y así, en ese preciso momento, oyendo el crujir de los hierros desmontándose, me vi desarmándome a mi misma.
En algún momento me entristecí, me inundó el sentimiento y el corazón se me hizo chiquitito.
En algún momento me di cuenta que me había enamorado de él; que a pesar de jurarme y recontra jurarme que no me iba a suceder, me había sucedido.
En algún momento me imaginé que podía ir a casa, ponerlo todo en una valija, e irme corriendo hasta Ezeiza para huir junto él…
En algún momento asumí que son las relaciones imposibles, por imposibles, las que más idealizamos.
En algún momento caminé sin rumbo, con el rumbo preciso de volver a La Giralda (dónde lo conocí) para ir a reclamar los fragmentos de la historia que quería perpetuar y no dejar ir.
Y en algún momento, mientras caminaba, me dije: “Laura, estas haciendo el check in a tu calle melancolía. Bienvenida”. Y ahora, que la ciudad me abrigue… y ahora, ¿qué?.


[ Foto: Vicky, Cristina, Barcelona, de Woody Allen ]
 

Laura en: Semana de Mayo


18 de Mayo…
…de 1810: El virrey Cisneros se queda más solo que el uno en todo el Virreinato del Río de la Plata después de la caída de la Junta Central de Sevilla. La Muchachada Revolucionaria se junta en la casa de Rodríguez Peña para planease una revolución.
…de 2010: Me siento más sola que el uno. Increíblemente recibo un llamado: es Amistoso-Turista-Español, que después de salir el Domingo, me llama para hacer planes para esa noche. Cenamos juntos hasta la madrugada.

19 de Mayo…
…de 1810: Sin dormir, Saavedra y Belgrano se van derechito de la tertulia a pedir el apoyo del Cabildo.
… de 2010: Sin dormir me voy derechito al trabajo. No puedo pensar en nada que no sea la Península Ibérica. Recibo otro llamado de Amistoso-Turista-Español diciéndome lo fantástico que la pasó y preguntando cuándo nos vemos de vuelta. Me hago la enferma y me escapo del trabajo para encontrarme con él.

20 de Mayo…
… de 1810: Los Muchachos Revolucionarios se la ponen difícil y a Cisneros no le queda otra que convocar al Cabildo Abierto. Al otro lado de la ciudad, Paso mira una obra de teatro y grita: “¡Viva Buenos Aires libre!
… de 2010: Dejo todo y a todos colgados. No voy a trabajar. No pago las cuentas. No quiero hacer otra cosa que no sea estar con Amistoso-Turista-Español. No quiero pensar que se va a ir en unos días. No quiero enterarme si me estoy enamorando… ¡que Viva el Vivir El Momento!.

21 de Mayo…
… de 1810: French y Beruti entran a patadas al Cabildo exigiendo un Cabildo Abierto. Los cabildantes ponen un paño frío y arman una lista de invitados VIP; pero el imprentero de las invitaciones es amigote de los muchachos de las escarapelas, así que les hace un par de más, que reparten entre los Revolucionarios, Criollos y otros.
… de 2010: Comenzaron los festejos del Bicentenario y yo, una Criolla, en plena relación carnal con un Español Peninsular… me siento una traidora a la patria. Le trato de explicar de qué la va todo esto; que es 5 siglos igual. Él algo me entiende, pero me canta un cante jondo y a mi se me caen las medias y casi se me va volando la escarapela. Ahí no más me invita a mudarme a su hotel. Acepto. Paso por casa a armarme un bolsito.

22 de Mayo…
… de 1810: Se celebra el Cabildo Abierto. Desde la plaza, French y Berutti hacen “vos entras, vos no entras” con cada invitado. La cosa la iba por decidir si el poder debía volver al pueblo y cómo… y lo más importante: quiénes iban a ejercer el poder. Discusión, pelea, gritos, votación = Junta de Gobierno.
… de 2010: Mi Cabildo es exclusivo, hay dos invitados: él y yo. Vemos por la televisión pública los festejos en la 9 de Julio. Que lindo…. No abandonamos el perímetro de la habitación. No nos vestimos en todo el día. Libertad, igualdad y fraternidad… mucha fraternidad.

23 de Mayo…

… de 1810: Hay Junta de Gobierno, pero el aire se corta con tijera…
… de 2010: De alguna manera logramos salir de la habitación del hotel y vamos a los Festejos del Bicentenario. Nos fundimos en el anonimato de la multitud. Empieza a llover a cantaros. Salimos corriendo. Él me besa en medio de la Avenida Corrientes, el mismo lugar dónde hace unos días lo conocí. ¿Esto me esta pasando de verdad?. Estamos empapados y no nos importa. Me dice que nunca se la había pasado mejor. Me invita a irme a España con Él. Me petrifico.

24 de Mayo…
… de 1810: Algunos cabildantes se quisieron pasar de piolas y lo pusieron a Cisneros como presidente de la Junta. Los Muchachos Revolucionarios dijeron, “no, más de lo mismo, ¿nos están tomando el pelo?”.  La cosa se pone de agitación y sublevación popular.
… de 2010: Lo llevo de paseo. Buenos Aires es una fiesta. Yo estoy de fiesta. En el aire flota la posibilidad de conquistarlo todo. Me siento como una adolescente que se anda besuqueándo en cada esquina. No quiero que me vuelva a preguntar lo de irme a España con él porque no lo pensé (¿puedo dejar todo, así como así, e irme?), y tampoco sé si me lo dijo en serio (¿y si me lo dijo en serio?). Subimos a la terraza del hotel y desde ahí vemos a lo lejos los fuegos artificiales del festejo.

25 de Mayo…
… de 1810: Se celebra otro Cabildo Abierto, con una plaza repleta de gente agitada y esperando al grito de “el pueblo quiere saber de qué se trata”. Que-si, que-no, que-no, que-si, y se nombra a la Primera Junta de Gobierno, con todos los que conocemos de la Revista Billiken. La Junta se proclama en el balcón del Cabildo con la plaza eufórica… el primer paso revolucionario de la patria.
… de 2010: Estoy eufórica y radiante. Escribo en vivo y en directo desde el coqueto hotel porteño en el que me encuentro. Desde dónde estoy, aún veo dormir a Amistoso-Turista-Español enredado entre las sábanas. Me tocó festejar el bicentenario de mi patria con un hijo de la patria de la que hace 200 años muchos lucharon por revelarse. Perdón patria mía, perdón… pero esto tan extraordinario, nunca me había pasado. En unos días se va y todo vuelve a lo ordinario. No quiero pensar, quiero vivir la fiesta. Quiero rasgarme la garganta gritando “viva la patria” y romperme los labios de tanto besarlo. Te prometo que hoy lo hago agitar un banderín blanco-y-celeste…. ¡QUE VIVAN LAS PATRIAS!.


 [ Foto:  Felicitas, de Teresa Constantini ]

Laura en: Soliloquio

El domingo se me dio por salir a pasear, sola. Me abrigué, porque en Buenos Aires arrancó el frío, y salí. Casi nunca salgo sola y mucho menos en ésta época en la que las voces de mi cabeza- esas otras Lauras que viven en mi interior- están más verborragicas que nunca.


Subte Línea B y voy a por el tradicional chocolate con churros de La Giralda. Entré a ese Café (como lo hice tantas veces), y me senté en una mesita mirando a la gente caminar por la Avenida Corrientes mientras esperaba que el mozo me atendiera. Una Laura me susurrá Sí él entra por esa puerta, nosotras nos morimos”. Sí, si alguno de mis “él” entra por esa puerta, yo me muero. Revuelvo el espejo de chocolate de la taza, como intentando revolver los pensamientos de mi mente. “Basta de pensar en hombres, ¿no habíamos quedado que nos íbamos a concentrar en nosotras?”, le digo a las voces. “Sí, sí, sí”, me contestan. Bien, estamos todas de acuerdo. Me como un churro. Saco un cuadernito y le arranco una hoja. Tengo el vicio de hacer listas; listas para todo… Tema de la Lista de Hoy: Todo eso que tengo ganas de hacer. 1- Volverme a enamorar. Una Laura protesta: “nooo, basta con la cantinela de los tipos”. Si, tiene razón. Habíamos quedado en eso, en cosas que YO quiero hacer. Cero hombres. Tacho el numero uno; reescribo: 1-Ahorrar para irme de viaje… lejos, bien lejos. Bien. Le doy un sorbo al chocolate y sigo escribiendo concatenadamente todas esas cosas que tengo ganas de hacer, que siempre me digo que quiero hacer y que no hago.

Estamos todas las Lauras entusiasmadas con la lista, ensimismadas en ella. Todas las Lauras me gritan al unísono ideas, propuestas, sugerencias para la lista. No doy abasto a escribir. Una voz exógena- y masculina- se hace presente: “Discúlpame que te interrumpa, es que te veo muy concentrada, pero ¿podría hacerte una pregunta?”. Levanto la vista y veo al propietario de la voz, un turista, guía en mano, que me pregunta cómo hace para llegar a la Plaza de Mayo. Veo que estaba sentado en una mesa próxima a la mía, pero que ahora se sienta en la mía. Rápidamente todas las Lauras nos damos cuenta que Amistoso-Turista-Español esta en tratativas de probar la autentica carne argentina. Una Laura desde un rincón grita: “Amistoso-Turista-Español esta más bueno que éste chocolate con churros que estamos comiendo”. Tiene razón. Yo, Laura, me dejo convencer (o lo convenzo) de acompañarlo hasta Plaza de Mayo. Amistoso-Turista-Español me invita y paga ambas consumiciones. Salimos juntos por la puerta. Todas las Lauras nos olvidamos la lista sobre la mesa de mármol del Café. No será un viaje lejos pero… empiezo por el mini-turismo.

[ Foto: Casamiento en Buenos Aires, de Manuel Romero]