Mostrando entradas con la etiqueta Bicentenario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bicentenario. Mostrar todas las entradas

Laura en: Check out


Finalmente llego ese día inevitable. El día que después de tantos otros de euforia, alegrías y pasiones desmedidas, de manera irrefrenable iba a llegar. Se terminó mi fiesta del Bicentenario y me vi en la puerta del coqueto hotel porteño enfrentado lo que, por una semana, no quise pensar que iba a suceder: tener que hacerle el check out de mi vida a Amistoso-Turista-Español.
Me dijo al oído con su voz rasposa y profunda “Et vull la meva nena preciosa, t'espero a Barcelona”… precisamente cinco segundos antes de besarme por última vez. La ciudad se detuvo un instante y yo me distraje un momento intentando conservar el sonido de su voz cuando el taxi- sin misericordia- aprovecho el descuido para arrancarlo de mí. 
No lo acompañé al aeropuerto; siempre fui muy mala con las despedidas, no quiero verme protagonizando mi propio Casablanca. Viví en el “aquí y ahora” (o el “allí y entonces”), lo viví bien, como si no hubiese mañana… no quiero estar presente cuando se esfume, cuando todo se desvanezca en esa ultima fracción de segundo.
Y así me quedé detenida sobre la Avenida, suspendida en el tiempo y sin embargo presente. Yo, y los empleados municipales que desarmaban los andamios que días antes cobijaron la fiesta, y que- desconocidos de mi situación- me silbaban y gritaban alguna que otra guarangada. Y así, en ese preciso momento, oyendo el crujir de los hierros desmontándose, me vi desarmándome a mi misma.
En algún momento me entristecí, me inundó el sentimiento y el corazón se me hizo chiquitito.
En algún momento me di cuenta que me había enamorado de él; que a pesar de jurarme y recontra jurarme que no me iba a suceder, me había sucedido.
En algún momento me imaginé que podía ir a casa, ponerlo todo en una valija, e irme corriendo hasta Ezeiza para huir junto él…
En algún momento asumí que son las relaciones imposibles, por imposibles, las que más idealizamos.
En algún momento caminé sin rumbo, con el rumbo preciso de volver a La Giralda (dónde lo conocí) para ir a reclamar los fragmentos de la historia que quería perpetuar y no dejar ir.
Y en algún momento, mientras caminaba, me dije: “Laura, estas haciendo el check in a tu calle melancolía. Bienvenida”. Y ahora, que la ciudad me abrigue… y ahora, ¿qué?.


[ Foto: Vicky, Cristina, Barcelona, de Woody Allen ]
 

Consuelo en: "De vez en cuando la vida..."




"Tiempo de valientes"
Dir: Damián Szifron
2005



Él se fue, yo me quedé con la cama más grande que antes de que él durmiera ahí.

La gente dice que en tan poco tiempo no lo extraño a él, que me puede haber gustado la situación, las pilas, la onda, etc. Pero pasaron los días y me dieron ganas de que sus brazos me abracen, me dieron ganas de que me llame por teléfono para contarme sobre sus musiquitas, me dieron ganas de despeinarlo mientras maneja, me dieron ganas de ponerme en puntas de pie para poder llegar a su boca; a mi me parece que eso es extrañarlo, no me da igual él que otro. He comprendido algo que aún no puedo definir,  lo extraño pero no con tristeza.


Se terminó el bicentenario, la multitud, la confusión, el manoseo público.

Fue una semana en la que tuve mucha suerte, podría haber pasado cuatro días enteros llorando mientras la gente tenía una fiesta en mi vereda, pero vino desde una tierra lejana mi amiga Olivia.
Olivia es esa clase de amigas que cualquier mujer necesita. Es directa, concreta, honesta, tiene un corazón infinito para amarte y unas uñas largas como garras para defenderte.
Desaparecieron el desconsuelo y el desamparo. . . aparecieron las sonrisas mientras entre charlas me sentía como mil fichas de Tetris encajando perfectamente unas con otras, armándome o sintiéndome entera nuevamente que no sé si es lo mismo.

Tantas veces en momentos de tristeza desee que la vida fuera como el Juego de la Oca y me tocara volver al primer casillero y empezar todo otra vez. . . dice Nietzsche: "Benditos los que olvidan, aunque tropiecen con la misma piedra". Este fin de semana en cambio siento que la vida barajó y me dio de nuevo, que es distinto a retroceder o a olvidar.
  
Desde algún rincón escucho la voz de Olivia diciendo: "Basta de ir a inmolarte una y otra vez" y no puedo parar de reírme.

Laura en: Semana de Mayo


18 de Mayo…
…de 1810: El virrey Cisneros se queda más solo que el uno en todo el Virreinato del Río de la Plata después de la caída de la Junta Central de Sevilla. La Muchachada Revolucionaria se junta en la casa de Rodríguez Peña para planease una revolución.
…de 2010: Me siento más sola que el uno. Increíblemente recibo un llamado: es Amistoso-Turista-Español, que después de salir el Domingo, me llama para hacer planes para esa noche. Cenamos juntos hasta la madrugada.

19 de Mayo…
…de 1810: Sin dormir, Saavedra y Belgrano se van derechito de la tertulia a pedir el apoyo del Cabildo.
… de 2010: Sin dormir me voy derechito al trabajo. No puedo pensar en nada que no sea la Península Ibérica. Recibo otro llamado de Amistoso-Turista-Español diciéndome lo fantástico que la pasó y preguntando cuándo nos vemos de vuelta. Me hago la enferma y me escapo del trabajo para encontrarme con él.

20 de Mayo…
… de 1810: Los Muchachos Revolucionarios se la ponen difícil y a Cisneros no le queda otra que convocar al Cabildo Abierto. Al otro lado de la ciudad, Paso mira una obra de teatro y grita: “¡Viva Buenos Aires libre!
… de 2010: Dejo todo y a todos colgados. No voy a trabajar. No pago las cuentas. No quiero hacer otra cosa que no sea estar con Amistoso-Turista-Español. No quiero pensar que se va a ir en unos días. No quiero enterarme si me estoy enamorando… ¡que Viva el Vivir El Momento!.

21 de Mayo…
… de 1810: French y Beruti entran a patadas al Cabildo exigiendo un Cabildo Abierto. Los cabildantes ponen un paño frío y arman una lista de invitados VIP; pero el imprentero de las invitaciones es amigote de los muchachos de las escarapelas, así que les hace un par de más, que reparten entre los Revolucionarios, Criollos y otros.
… de 2010: Comenzaron los festejos del Bicentenario y yo, una Criolla, en plena relación carnal con un Español Peninsular… me siento una traidora a la patria. Le trato de explicar de qué la va todo esto; que es 5 siglos igual. Él algo me entiende, pero me canta un cante jondo y a mi se me caen las medias y casi se me va volando la escarapela. Ahí no más me invita a mudarme a su hotel. Acepto. Paso por casa a armarme un bolsito.

22 de Mayo…
… de 1810: Se celebra el Cabildo Abierto. Desde la plaza, French y Berutti hacen “vos entras, vos no entras” con cada invitado. La cosa la iba por decidir si el poder debía volver al pueblo y cómo… y lo más importante: quiénes iban a ejercer el poder. Discusión, pelea, gritos, votación = Junta de Gobierno.
… de 2010: Mi Cabildo es exclusivo, hay dos invitados: él y yo. Vemos por la televisión pública los festejos en la 9 de Julio. Que lindo…. No abandonamos el perímetro de la habitación. No nos vestimos en todo el día. Libertad, igualdad y fraternidad… mucha fraternidad.

23 de Mayo…

… de 1810: Hay Junta de Gobierno, pero el aire se corta con tijera…
… de 2010: De alguna manera logramos salir de la habitación del hotel y vamos a los Festejos del Bicentenario. Nos fundimos en el anonimato de la multitud. Empieza a llover a cantaros. Salimos corriendo. Él me besa en medio de la Avenida Corrientes, el mismo lugar dónde hace unos días lo conocí. ¿Esto me esta pasando de verdad?. Estamos empapados y no nos importa. Me dice que nunca se la había pasado mejor. Me invita a irme a España con Él. Me petrifico.

24 de Mayo…
… de 1810: Algunos cabildantes se quisieron pasar de piolas y lo pusieron a Cisneros como presidente de la Junta. Los Muchachos Revolucionarios dijeron, “no, más de lo mismo, ¿nos están tomando el pelo?”.  La cosa se pone de agitación y sublevación popular.
… de 2010: Lo llevo de paseo. Buenos Aires es una fiesta. Yo estoy de fiesta. En el aire flota la posibilidad de conquistarlo todo. Me siento como una adolescente que se anda besuqueándo en cada esquina. No quiero que me vuelva a preguntar lo de irme a España con él porque no lo pensé (¿puedo dejar todo, así como así, e irme?), y tampoco sé si me lo dijo en serio (¿y si me lo dijo en serio?). Subimos a la terraza del hotel y desde ahí vemos a lo lejos los fuegos artificiales del festejo.

25 de Mayo…
… de 1810: Se celebra otro Cabildo Abierto, con una plaza repleta de gente agitada y esperando al grito de “el pueblo quiere saber de qué se trata”. Que-si, que-no, que-no, que-si, y se nombra a la Primera Junta de Gobierno, con todos los que conocemos de la Revista Billiken. La Junta se proclama en el balcón del Cabildo con la plaza eufórica… el primer paso revolucionario de la patria.
… de 2010: Estoy eufórica y radiante. Escribo en vivo y en directo desde el coqueto hotel porteño en el que me encuentro. Desde dónde estoy, aún veo dormir a Amistoso-Turista-Español enredado entre las sábanas. Me tocó festejar el bicentenario de mi patria con un hijo de la patria de la que hace 200 años muchos lucharon por revelarse. Perdón patria mía, perdón… pero esto tan extraordinario, nunca me había pasado. En unos días se va y todo vuelve a lo ordinario. No quiero pensar, quiero vivir la fiesta. Quiero rasgarme la garganta gritando “viva la patria” y romperme los labios de tanto besarlo. Te prometo que hoy lo hago agitar un banderín blanco-y-celeste…. ¡QUE VIVAN LAS PATRIAS!.


 [ Foto:  Felicitas, de Teresa Constantini ]